• Dra. G. González

¿Cuándo iniciar un tratamiento y ante qué circunstancias hacerlo?

Es común que surja esta pregunta ante la desinformación sobre lo que es un Psicoanálisis y los objetivos que tiene el tratamiento, a la par de la activación de ciertas resistencias que puede haber en nuestro interior a cambiar un funcionamiento ante la vida que, aparentemente ha estado con nosotros siempre y que no del todo estamos identificando, hace que o posterguemos el buscar ayuda o no sepamos hacia dónde dirigirnos.

En muchos momentos de vida sólo alcanzamos a percibir que nos sentimos mal (tristes, ansiosos, deprimidos, solos), que hay problemas (familiares, laborales, de pareja, pérdidas, duelos, crisis de vida, etc.) que nos superan y podemos sentir que las cosas no tiene solución, que algo en la vida no está acorde con tus expectativas o que no estamos haciendo que las cosas funcionen, que empezamos a perder un sentido de lo que hacemos o que los problemas, sean cuales sean por lo que atravesamos, cada vez son más frecuentes y su intensidad sigue en aumento, que la misma historia – detalles más o menos – se repite una y otra vez en su vida, los mismo fracasos, las mismas rupturas, la misma elección que <<sin darnos cuenta>> hacemos, en dónde al final de ese tramo de cambios, crisis de vida, rupturas o dudas sobre hacia dónde continuar queda la sensación de habernos perdido, de no hallarse a uno mismo puesto que lo que sabíamos de nosotros mismo ya no alcanza para dar solución a lo que enfrentamos.


En un análisis no se busca que los problemas o crisis de vida desaparezcan como magia y de forma instantánea, sino que se convierte en la invitación a que iniciar un trabajo con tus emociones, que logres hacerte responsable de ti mismo, de tus elecciones, de tu participación en cada vínculo, ganando no sólo bienestar sino autonomía en tus decisiones y, a través de dicho conocimiento sobre las causas que han originado el malestar puedas hacerle frente a tus conflictos de manera menos costosa en cuestión afectiva y mejorar así tu calidad vida al poder construir un rumbo propio.


Con lo anterior un tratamiento no se reduce a la búsqueda de respuestas, de etiquetas diagnósticas, de “consejos” que nos impidan el seguir pensando en cómo funcionamos en nuestros vínculos; es en realidad un trabajo que nos faculta conocer los circuitos que recorres, repitiendo las mismas historias <<sin darte cuenta>> para que puedas ponerle un alto a la repetición en la que te ves atrapado. Es una invitación a emprender un viaje en tu propia búsqueda, a través de tu historia que está sabida puesto que la has vivido en carne propia pero quizás no pensada en su justa dimensión, para que te reencuentres contigo mismo y, en un segundo tiempo del análisis, puedas reinventarte, fortalecido, con un conocimiento nuevo sobre ti mismo que te permita tener vínculos más sanos, restituir tu capacidad de amar, un proyecto de vida propio pero sobre todo el que puedas descubrir que te puedes colocar desde un lugar que no te resulte tan costoso a nivel emocional.

¡Anímate! Podemos juntos trabajar en ti para cambiar el final de estas historias...