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  • Dra. Mayra Gallardo

Diferencias entre un tratamiento psiquiátrico y uno psicoanalítico.

Es importante aclarar la diferencia entre el diagnóstico y el padecimiento. El primero resulta de la evaluación médica, la cual es una clínica de la mirada, es decir sólo aquello que el médico ve en el paciente, signos y síntomas, es lo que buscará eliminar por medio de fármacos que los contrarresten, pero lo que verdaderamente subyace al síntoma permanece intacto.

El riesgo con ello, es que vuelva a surgir el síntoma al cabo de un determinado tiempo, posiblemente agudizado al estar acompañado de más elementos o síntomas a tratar. Además del cuidado que hay que tener sobre los efectos secundarios que un fármaco implica y que no es viable pasar la vida medicados si tenemos otros recursos para hacerle frente.


Por otro lado, el padecimiento nos remite al sufrir del enfermo, a cómo cada uno experimenta, vive, resiste aquello que le duele y es importante señalar que en cuestión de los afectos, el dolor lo podemos llevar a cuestas toda la vida si no lo atendemos. Por consiguiente, necesitamos ser escuchados para aprender a leer lo que nos pasa a tiempo.

Así, el Psicoanálisis es una clínica de la escucha puesto que más allá de una etiqueta diagnóstica y la sola eliminación de un síntoma, por el contrario busca darle un lugar a todo aquello que experimentamos como displacentero y nos hace padecer.


Si bien, para alguno por la cronicidad de sus síntomas la mejor opción es acudir con un médico psiquiatra para otros casos, cuyos recursos afectivos le permitan la capacidad de introspección, la reflexión, la búsqueda de autoconocimiento y, sobre todo, el interés por resolver lo que le hace padecer para lograr reinventarse el psicoanálisis le puede brindar esa opción.


Recuerda que quien busca ayuda no es signo de debilidad o va en detrimento de su propia capacidad, sino que quien busca ayuda logra tener los recursos afectivos para reconocer que se requiere de otro tipo de intervención para resolver y lograr un cambio verdadero que pueda por sí mismo sostener después, quien busca ayuda es porque en verdad quiere reinventarse y lograr que el costo afectivo no siga siendo devastador.