• Dra. G. González

Que NO es un Psicoanálisis.

NO es un tratamiento exclusivo para quienes erróneamente llaman “locos”.

NO es un espacio para que nos den “consejos” de cómo resolver la vida. Sólo serían paliativos del dolor emocional.


NO es un tratamiento directivo, es decir en donde se le diga que hacer o que no hacer, fomentando la dependencia.

NO es un tratamiento que aspire resolver todo en tres sesiones, sin trabajo ni compromiso de por medio.

NO se va a resolver todo de forma "mágica" o a instante, lleva tiempo pero tampoco nos vamos a eternizar.

NO se establece un vínculo de amistad con el analista, el único vínculo éticamente posible es el terapéutico.

NO se es intrusivo en la vida del analizante/paciente. El analista trabajo con un profundo respeto a los contenidos, emociones y material que por vía de la palabra se le comparte.

NO hay juicios de ningún tipo por parte del analista.

NO se hacen llamadas, ni se establece ningún tipo de comunicación personal por parte del analsita fuera de los horarios de consulta para "compartir" información, datos, etc. La única excepción para que un analista busque fuera de consulta a un paciente, es que este atraviese por una crisis pero SIEMPRE es acordado previamente con el paciente.

NO vamos a un análisis a "platicar", el encuentro NO es social, sino terapéutico.


NO vamos a que el analista nos cuente de su vida y de saber más de él. El analista conserva una posición neutral para poder ser el depositario de los afectos, emociones, recuerdos, historias de su paciente.

NO es un tratamiento que ofrezca hipnosis, regresiones o ese tipo recursos que son pura sugestión y un robo al solicitante.

NO es un tratamiento dado por un psicólogo o terapeuta, ajenos al entrenamiento y formación de un psicoanalista.